Con
éxito llega a su fin el Match Play
20
de Agosto de 2007
Como todo un éxito fue catalogado este primer
Campeonato Nacional Match Play de la FMG
QUERETARO, Qro., Mex
-- Como todo un éxito fue catalogado este primer Campeonato
Nacional Match Play, que terminó de jugarse en el Club
Campestre de Querétaro este pasado domingo.
“Los grandes torneos
amateurs se juegan con el sistema por hoyos”, dijo Ian
Gardner, Director General de la Federación Mexicana de
Golf. “Y qué bueno que ahora tengamos en México,
otra vez, un torneo así”.
Continuó: “El
US Amateur Open y el British Amateur Open son dos de los torneos
más importantes en el mundo, y se juegan por hoyos. Confío
en que este sea el primero de mucho más, ya que el juego
por hoyos, o Match Play, saca lo mejor de cada jugador”.
Durante la semana que
acaba de pasar pudimos ver en el campo a los mejores exponentes
del golf varonil amateur. Además, sirvió como
una prueba muy fuerte para los jóvenes talentos que acudieron
al llamado de la Federación.
Estas promesas del golf
compitieron con jugadores de reconocida trayectoria en el golf
amateur mexicano, que combinaron sus cualidades y nivel de juego
para hacer de este primer Campeonato un éxito.
De esta forma, lo mismo
vimos a un Federico Ortiz, quien a la postre resultó
el campeón, pelear hoyo por hoyo con promesas del golf
mexicano, como el Subcampeón, Manuel Villavicencio, de
sólo quince años de edad.
Este torneo insignia
se jugó en dos categorías: Campeonato y Primera.
Y en ambos de dieron enfrentamientos superiores, en los que
la calidad de los golfistas adornó un bello y tradicional
diseño de campo de golf, como lo es el del Campestre
de Querétaro.
Para los jugadores que
participaron en este torneo, la experiencia resultó ser
inolvidable.
“Me siento muy
contento por haber ganado; jugar por hoyos tiene una presión
enorme en el jugador y a veces lo hace fallar. No es lo mismo
que hacerlo por golpes, en donde te puedes recuperar de un mal
día en las rondas siguientes”; comentó Federico
Ortiz, campeón del Nacional Match Play. “Aquí,
en cambio, aunque seas el supuesto favorito, si no juegas bien
todo el tiempo, quedas eliminado y ya no hay mañana para
ti”.
Lo anterior quedó
de manifiesto cuando dos de los favoritos en la Categoría
Campeonato, Oliver Isaac, del Guadalajara Country Club, y Juan
Pablo Solís, del Campestre de Morelia, cayeron ambos
a manos del mismo jugador, el juvenil tapatío Carlos
Ortiz Becerra, que el viernes cumplió apenas 16 años.
Pero también fue
una gran oportunidad para que los golfistas pudieran demostrar
su coraje y pundonor. Por ejemplo, en la Primera Categoría,
José López Perera, del Club de Golf México,
jugó su partido de cuartos de final por la mañana
y tuvo que ir a 20 hoyos para vencer a Ricardo de la Vega, del
Campestre de Querétaro.
Por la tarde sacó
fuerzas de flaqueza y vendió cara su derrota, al caer
hasta el hoyo 16 ante el juvenil Jesús Armando Silva,
del Club de Golf Vallescondido, a la postre el campeón
de este grupo. 36 hoyos bajo la presión de un sistema
por hoyos demuestran una convicción y entrega que sólo
el golf puede ofrecer.
El juego por hoyos es
la esencia pura del golf. Participar en un torneo bajo este
sistema no sólo requiere de saber jugar golf, sino de
planear estrategias y seguir una línea que lleve al golfista
a la victoria.
Por ello, no es extraño
ver cómo un jugador saca tres hoyos de ventaja después
de los primeros nueve, para perderlos en los siguientes tres.
Aquí es en donde se mide el carácter y las ganas
de ser. Si ese jugador logra recuperarse y retomar la ventaja,
habrá triunfado. En caso contrario, el otro contendiente
se llevará el partido después de haberse sabido
reponer de una situación de adversidad extrema.
Al final, también
queda la enorme satisfacción en los Finalistas, quienes
obtuvieron los trofeos al tercer lugar. Ellos sólo perdieron
un partido en todo el torneo, lo mismo que los Subcampeones.
Por ello, no debe ser tomado como un fracaso su actuación.
Tal fue el caso del propio José López Perera en
Primera, o de Carlos Ortiz, en Campeonato. Cada uno de ellos
recogió su trofeo que les da la satisfacción de
haber perdido nada más una vez.
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