Continúa la demanda entre Titleist y Callaway
6
de Enero de 2009
Sigue la disputa: negada la apelación cursada por Titleist en el caso de la demanda de las bolas Pro V1
SAN DIEGO, California.- La batalla legal por el tema de patentes de las conocidas bolas Pro V1 entre Titleist y Callaway tuvo un nuevo capítulo en los últimos días del año, cuando un Tribunal de Apelación Federal de Estados Unidos decidió mantener la restricción impuesta en noviembre y que evita que Titleist pueda vender algunos modelos de las conocidas pelotas, las que más ventas representa en el mercado en todo el planeta.
La prescripción se desprende del proceso de incumplimiento de patente que Callaway cursó contra la compañía Acushnet, dueña de Titleist, y que básicamente busca demostrar que dicha firma infringió las leyes con respecto a cuatro patentes propiedad de Callaway durante el desarrollo de las Pro V1. Un tribunal menor ya había fallado en favor de Callaway pero Acushnet apeló a una instancia superior y el fallo se espera que se de en las próximas semanas. Lo que Acushnet hizo fue impugnar dicha decisión pero la petición fue negada por la corte.
La prohibición de ventas, que entró en rigor el pasado primero de enero, sólo se aplica a los modelos Pro V1 en los que están involucradas alguna de las cuatro patentes en disputa. Qué tanto impacto tendrá esto en el mercado sigue siendo una incógnita, en parte, porque las dos partes tienen interpretaciones legales distintas con respecto al alcance de la prohibición.
Callaway sostiene que Titleist debe suspender de inmediato las ventas de cualquiera de las referencias de la Pro V1, mientras que la contraparte afirma que lo que no puede hacer es vender tales productos a sus minoristas (en septiembre pasado Titleist modificó sus diseños apelando a otras patentes de modo que toda su producción desde entonces estuviera por fuera del lío legal existente). Sin embargo, en la actualidad muchos minoristas todavía tienen existencias de las Pro V1 anteriores.
En una declaración a un medio de comunicación, Steve McCracken, vicepresidente ejecutivo de Callaway, afirmó: “Callaway Golf considera que es hora que Acushnet acepte su pérdida frente al tribunal y que ayude a recoger todas las bolas Pro V1 de sus minoristas”. Acushnet respondió con su propia declaración. “Acushnet no cree que la orden de la prohibición nos obligue a reclamarles a nuestro proveedores nuestro producto. Sin embargo, si alguno de los minoristas nos devuelven el producto, lo aceptaremos sin inconvenientes”, aseguró Joe Nauman, vicepresidente ejecutivo de Titleist.
El proceso sigue siendo complejo y delicado. Para Callaway, la infracción continúa ya que según ellos la violación de las patentes se mantiene. Para Titileist, ya todo está en el pasado y ellos ya hicieron lo necesario para dejar de infringir la norma. La decisión final de la corte no se espera sino hasta finales de 2009.
El problema concreto de la demanda está relacionado con un inciso conocido como las ‘Patentes Sullivan’, las cuales se concentran específicamente en la tecnología de núcleo sólido aplicada a la construcción de bolas de golf. Esta patente, según afirma Callaway, fue desarrollada por Michael J. Sullivan, ex vicepresidente de investigación de Top-Flite y que renunció en 1999. Después de eso, trabajó para Acushnet. Callaway compró a la firma Top-Flite, y por ende todas sus patentes, en el año 2003, tres años después que las Pro V1 y Pro V1x fueron presentadas.
Titleist, por su parte, basa su defensa en su condición innegable de innovación en la industria del golf. De acuerdo con la compañía, en la actualidad Acushnet es dueña de 650 patentes vigentes relacionadas con bolas de golf, 65 de las cuales se emplean en la fabricación de las Pro V1.
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