Sufren
en el Old Course
1°
de Agosto de 2007
Sienten Lorena Ochoa y el field de la LPGA lo que
el Old Course les ha reservado para ellas
St. Andrews, Escocia
(LO) -- El Old Course empezó a amenazar en tan sólo
las rondas de práctica del Abierto Británico Femenil.
Ayer, Lorena Ochoa y algunas otras jugadoras se dieron cuenta
que el campo en donde nació el golf tiene un arma que
puede causar mucho daño: el viento y sus tiros ciegos.
Aquí no puedes ver a donde se va a tirar.
Pero falta lo peor. Por
lo menos para Lorena: la lluvia, que hasta ayer no se ha hecho
presente.
"El viento no me
importa nada, por mí que haga más y entre más
difícil mejor", dijo Ochoa, número uno del
mundo, "la lluvia ya sería diferente, porque no
estoy tan acostumbrada a jugar con mucha lluvia. Esperemos a
ver que pasa".
No es pesimismo sino
las relevaciones que ayer le otorgó el Old Course a Lorena.
Eran las 8:00 horas de
ayer y el aire era casi helado. El sonido de las gaviotas que
llegaban desde la bahía, a pocos metros del campo, se
combinaban con los impactos de los primeros drivers.
Para las 9:00, Lorena
estaba en el tee del hoyo uno, justo delante de la emblemática
casa de la Royal and Ancient Golf Club, cuando las ráfagas
del viento comenzaron a ser más fuertes.
Ella y sus compañeras
de grupo, Brittany Lincicome, Paula Creamer y Suzann Pettersen,
platicaban acerca de las condiciones.
"Y esto no es nada.
Está suave", aclaró más tarde Dave
Broker, caddie de Lorena.
Con él, Lorena
estuvo analizando en cada hoyo los diferentes tiros que se pueden
hacer. Así, la mexicana se dio cuenta que en efecto,
aquí hay muchísimos tiros ciegos y que pueden
caer en las peligrosas trampas profundas o caer en el lugar
menos pensado.
"Se siente muy raro
no estar ubicada con el rough, las trampas y lo demás.
No lo puedes ver", dijo Lorena.
Ella y Brooker hicieron
cálculos de distancias y una vez listos, se tuvieron
que volver a reanalizar.
"No creo que se
pueda tener una estrategia definida. Simplemente tener en la
cabeza una buena imagen del campo porque el viento va a estar
muy distinto", dijo ella.
Lorena también
se quiso concentrar en los putts de los gigantes greenes que
son compartidos por dos hoyos y acabó contenta porque
se dio varias oportunidades de birdie.
"Me sentí
más confiada", dijo Ochoa, "estoy contenta
con la cantidad de oportunidades de birdie que tuve, que es
lo que quería ver: darme cuenta sí se puede hacer
un score abajo de par...¡ojalá!", dijo.
El Old Course dirá
si lo permitirá.
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