Dopaje
en el Golf
Unos
40 jugadores anularon su inscripción en el Open de Francia
poco después de que la PGA les recordara que podría
haber controles anti-doping en Lyon.
Un
lunes 23 de abril del año 2001, diez días antes
del comienzo en Lyon del Open de Francia de golf, el circuito
europeo envió una circular a todos sus jugadores recordándoles
que en tierras francesas rige una normativa antidopaje propia
y que no descartasen que tuvieran que someterse a controles
de orina.
En
la semana siguiente, un goteo constante de llamadas y faxes
a las oficinas del torneo francés dejaba la lista inicial
de inscritos con 40 bajas. Entre ellas, las de los mejores británicos,
tal como el escocés Colin Montgomerie, ganador de la
edición 2000, quien el viernes 27 apenas 4 dias después
anunciaba que no participaría como estaba previsto.
Puede
ser una coincidencia, pero, según las fuentes consultadas,
sería una coincidencia repetida y extraña.
Un jugador español que participó en el torneo,
finalmente ganado por José María Olazábal,
explicaba que el Open francés era famoso por el número
de bajas que se producían todos los años la semana
previa a su comienzo.
Otro
jugador que no posee la tarjeta del circuito recordaba que hace
unas semanas le insistieron en que se apuntara para jugar el
torneo de Francia, ya que "seguramente se producirán
bajas cuando se recuerde lo del dopaje y tendrán que
rellenar la lista de participantes como no miembros". Efectivamente,
el golfista tuvo cabida debido a un hueco en el field.
La
extrañeza por las repentinas bajas la mostró también
el domingo el reputado periódico británico Daily
Telegraph, que subrayaba que los 13 primeros clasificados en
la lista europea para la próximo Copa Ryder habían
preferido quedarse en la cama que jugar en Francia.
Fragmento
tomado del artículo de Carlos Arriba para el Diario "El
País", España.
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