Se
deben permitir los pagos por jugar?
25
de Enero de 2012
Se deben
permitir los pagos por participar en torneos de golf? se dice
que Tiger Woods recibió una importante suma de dinero
por jugar esta semana en Abu Dhabi
ABU
DHABI, Emiratos Arabes (FCG) .- Esta semana, en el Abu
Dhabi HSBC Golf Championship del Tour Europeo, el astro
californiano Tiger Woods hace su debut oficial en 2012. Y
pese a que su sola presencia es en sí misma una noticia
destacada, en esta oportunidad el hecho que él mismo
jugador reconociera que recibió dinero por participar
en el torneo opacó todo lo demás, inclusive
las posibles preguntas con respecto a la publicación
de un libro sobre su vida de parte de su ex entrenador Hank
Haney.
En menos de medio día,
la declaración de Woods afirmando que efectivamente
con solo poner la bola en el ‘tee’ del hoyo 1
ya estaría cobrando una gruesa suma de dinero le dio
la vuelta al mundo y puso otra vez sobre el tapete el siempre
espinoso tema de la plata y los pagos por aparición,
los ‘appearance fees’ al que circuitos como el
PGA Tour le ha huido desde hace varios años y que son
motivo de debate por estos días. ¿Es o no correcto
que los jugadores cobren solo por competir?
Aparentemente, para
el máximo circuito del planeta la sola idea de considerarlo
es ya repugnante. Al otro lado del Atlántico, por el
contrario, no solo el Tour Europeo sino el asiático
y el australiano entre otros, son partidarios de esta práctica,
lo que empuja a un escenario extraño y que podría
traer consecuencias a futuro.
De acuerdo con algunas
informaciones, Woods recibió entre 1,7 y 2,5 millones
de dólares por elegir al Medio Oriente como su punto
de partida del nuevo año golfístico y no el
Farmers Insurance Open en San Diego, el certamen en el que
habitualmente daba sus primeros golpes de la temporada. Al
preguntarle si estos pagos por participar influencian la confección
de su calendario anual, el ‘Tigre’ no lo dudó:
“Ciertamente lo hacen. Esa es una de las razones por
las que muchos estadounidenses juegan en Europa. Eso no sucede
en Estados Unidos”, declaró.
Y si bien luego trató
de ‘arreglarla’ al afirmar que en Estados Unidos
las bolsas eran superiores y que cada semana se estaba jugando
por más dinero en comparación con otras latitudes,
sus palabras ya habían hecho eco en la prensa no solo
por el monto sino por el hecho que solo lo que en teoría
cobró Tiger es cerca de la mitad de la bolsa total
que está en juego esta semana en el Farmers
Insurance Open. Como se sabe, el PGA Tour prohíbe
tajantemente esta práctica mientras que en Europa,
si bien el tema no es oficialmente ventilado, tampoco hay
problemas si se hace.
Por tal motivo el Abi
Dhabi Championship es hasta el momento el torneo que mejor
‘field’ ha podido presentar en este 2012 con nombres
como los de Woods, el inglés Luke Donald (el número
uno del mundo) y el norirlandés Rory McIlroy, el tercer
mejor golfista del planeta. Adicionalmente, no solamente están
presentes los primeros cuatro nombres del Ranking Mundial
sino seis de los diez primeros y 11 de los mejores 25.
Entendiendo el tema
de los pagos por aparición se entiende mejor por qué
jugadores como Tiger, Phil Mickelson, Martin Kaymer, McIlory
o inclusive el propio Camilo Villegas se embarcarían
en largas travesías por el Lejano Oriente. Siendo otro
de los jugadores destacados en el escenario golfístico
mundial, tampoco sería descabellado pensar que el colombiano
hubiera recibido dinero adicional por estar presente en alguna
competencia.
En nuestro país
el modelo que se emplea es el de invitar a los jugadores,
no solo profesionales, a los torneos y abiertos cubriendo
parte o la totalidad de los gastos que se derivan de su participación,
descartando también en la mayoría de los casos
cobros adicionales. Si existe dinero de por medio adicional,
esto correspondería más a un acuerdo privado
y libre tanto de organizadores como de jugadores.
Pero más allá
de ello, el tema de los pagos por jugar atrae un nuevo concepto
al mundo del golf. Desde la génesis misma de nuestro
deporte se han dado casos en los que el dinero es la motivación
inicial para que alguien decida intervenir en una competencia
o no. De hecho, el famoso Young Tom Morris, por allá
en la década de 1860, dejó de disputar ‘matches’
sin que se garantizara un pago adicional al de la bolsa o
apuesta solo por jugar. Golfistas como Jack Nicklaus, Arnold
Palmer o Gary Player viajaron alrededor del mundo apareciendo
en torneos a los que en teoría no tendrían por
qué asistir. Inclusive, el propio Severiano Ballesteros
lideró un boicot en la década de los años
80 en el Tour Europeo para protestar con respecto al hecho
que el circuito prohibía que sus jugadores recibieran
dichos incentivos pero sí lo permitía en el
caso de los jugadores no miembros. De hecho, esta situación
fue la que llevó a que la reglamentación cambiara
y a que se diera igual trato para todos los golfistas.
Pero, ¿no es
suficiente atractivo una bolsa de premios de seis o más
millones de dólares? La respuesta, si bien puede ser
sencilla de deducir, debe tener en cuenta el hecho que, primero
los mejores jugadores pueden duplicar o triplicar inclusive
lo que ganan en torneos con acuerdos comerciales y publicitarios,
y que la presencia de algún golfista de renombre garantiza
un mayor flujo de dinero, de patrocinios y de atención
en general. Para la muestra casos como los del propio Tiger,
que cobró cerca de tres millones de dólares
por su presencia en el Australian Masters de 2010 pero que
atrajo, según el gobierno australiano una retribución
de más de 30 millones por cuenta de entradas, publicidad
y turismo, entre otros, en esa semana.
En una economía
y un deporte totalmente globalizados, el hecho que Europa
permita los ‘appearance fees’ y el PGA Tour no
pone al circuito estadounidense en desventaja. En un momento
en el que las grandes marcas patrocinadoras le apuestan a
nuevos mercados y que son conscientes del alto grado de exposición
que también se tiene en destinos como el europeo o
el asiático, golfísticamente hablando por qué
no plantear un esquema en el que este tipo de prácticas
sean permitidas.
Como profesional de
golf usted que preferiría: ¿jugar por un premio
de un millón de dólares sin pago extra en el
PGA Tour o por uno de medio millón pero con igual cantidad
de dinero asegurado por asistir? La polémica por las
declaraciones de Tiger cesará pronto pero el tema,
irremediablemente, volverá a estar sobre el tapete
tarde o temprano y allí será el PGA Tour el
que deba sentar una posición clara. O al menos, buscar
alternativas. ¿Lo harán?
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